02 marzo 2006

LA GATA DE MIAH MORSOTE (12)

Mientras caminaba hacia el viejo edificio de Blood&Tears pensaba que la historia que Angel había intentado colarme no tenía pies ni cabeza, pero no tendría más remedio que hacerme el tonto si quería sacar algo en limpio. Entré en el enorme edificio de oficinas donde habían trabajado Angel y el bueno de Melvin y pedí permiso al director para hablar con el mejor amigo de él; ya saben, aquel que le encubría cuando iba al baño más tiempo del permitido o le reía las gracietas delante de la chica de la limpieza. De paso tanteé el terreno de cara a la restitución del dinero robado a cambio de readmitir a Angel; el director acogió la noticia con cierta benevolencia hacia su ex-empleada; no tuve más que probar suerte con la tecla de algún desliz con su secretaria y acerté, porque empezó a tartamudear mientras se deshacía en reverencias y me juraba que por supuesto Angel podía volver cuando lo deseara a la gran familia de Blood&Tears que tanto la había echado de menos.... Me señaló a un hombre rechoncho que llevaba gafas y un jersey rojo con cuello de pico con una ridícula letra "R" bordada en color blanco... Le di las gracias y me dirigíe hacia él. Los oficinistas se volvían a mirarme conforme avanzaba por el pasillo; sin duda la vida en aquellas oficinas no era demasiado excitante, salvando algún que otro pequeño chanchullo de cuando en cuando, escarceos entre jefes casados con tres hijos y empleadas rubias platino de moral flexible, y algún delito mayor... Le mostré mi placa y le dije que quería hacerle unas preguntas.
"Usted dirá, señor Lehte", me dijo sonriendo estúpidamente. Le pregunté cómo había sabido de la muerte de Melvin y empezó a perorar atropelladamente; el encargado de la contabilidad no suele tener muchas distracciones fuera de lo común en ninguna oficina, y aquel tipo creyó que me había dirigido a él con el propósito de hacer amigos...
"Alto ahí, Remigius; limítese a contestar a mis preguntas. Solo quiero saber una cosa: ¿Le contaba Melvin sus líos de faldas? ¿Sus amiguitas, con qué chicas salía, ya me entiende...?"
"¿Que si me contaba, dice usted...? ¿Bromea? La verdad es que últimamente no paraba... Estaba saliendo con Angel; ya sabe, Angel Bennett, una chica morena con unas piernas de escándalo, que trabajó por aquí y que fue despedida por un asunto bastante feo... Un robo, dicen... Yo le dije a Melvin que esa chica tan alocada no era para él, pero no quiso hacerme caso, y así terminó... Le frió a tiros, ¿verdad inspector...? "
"¡Cállese de una vez! ¿Sabe si tuvo alguna aventura antes de lo de Angel?"
"¡Vaya si lo se! Lo sabía toda esta planta... Menudo lío... Melvin fue novio, formal y todo, ya sabe usted, de Helen Bennett, la mismísima hermana de Angel. Estuvo con ella hasta un mes, poco más o menos, antes de que despidieran a Angel. Imagínese, plantar a una chica como aquella para largarse con su propia hermana... Este Melvin, qué cosas tenía... Yo siempre le decía que estaba jugando con fuego, pero él... ¿Le disparó por la espalda, inspector...?"
Le dejé con la palabra en la boca y salí de la oficina a toda prisa, aunque no sabía exactamente a dónde quería ir. Esto sí que era bueno; así que Helen conocía a Melvin, y bastante bien, por cierto... ¿Qué habían pretendido ocultándome un dato tan importante? Sin duda alejarme de la pista buena, pero ¿por qué motivo? Tanto Angel como Helen se habían divertido a mi costa, pero cometieron un error: habían conseguido enfurecerme... Yo estaba empezando a atar cabos, y uno de ellos iba a servir de soga para una asesina fría y despiadada.

24 enero 2006

LA GATA DE MIAH MORSOTE (11)

Si quería tenerme contento, la nena empezó mal, porque lo primero que me soltó fue que llevaba viéndose con Melvyn desde hacía tres meses. Respuesta equivocada; su hermana me había dicho cuando me citó a su casa que Angel recibió la carta hacía apenas dos semanas, así que una de las dos pensaba que me chupo el dedo; soy un mal pensado, y a Angel le tocó pagar el pato. Le insinué amablemente que me enfurecía que me hicieran perder el tiempo cuando había apostado por Black Dog cinco de los grandes en la quinta carrera, y, de paso, que sabía que no llevaba yendo a casa del señor Blacklake más de quince días. Debo reconocer que su reacción me desconcertó, ya que saltó como una bacante con brasas en el trasero:
"¡Le he dicho que no me acuse de cosas que no he hecho! ¡Déjeme decirle todo lo que se antes de echarme la culpa de lo que le de la gana, del asesinato de Lincoln si usted quiere...! ¡O si ya ha decidido que soy una asesina, enciérreme de una vez, pero deje de atosigarme con sus modales de pueblerino, su traje arrugado, su pose de tipo duro y su aliento a whisky barato...! "
No pensaba enfadarme más de lo corriente, así que fingí no escuchar lo del whisky. Me di la vuelta, miré a través de la ventana y dejé que ella solita se calmara. Al rato decidió portarse como una buena chica y continuó:
"Llevaba viéndome con él desde hacía tres meses porque... Porque salíamos juntos, eso es todo... No quise decírselo antes porque sabía que usted me implicaría en su muerte, pero lo que he hecho ha sido complicar más las cosas. He estado ocultándoselo a Helen desde entonces porque sabía que no iba a hacerle ninguna gracia... Ninguna... De todos modos, creo que Helen se imaginaba algo, porque últimamente ha estado muy arisca conmigo. Me conoce demasiado bien, ¿sabe...?"
No quise interrumpirla porque la cosa se ponía interesante. Demasiado...
"Melvin y yo robamos ese dinero, sí; era el que necesitábamos para casarnos, pero lo pensábamos devolver... Luego todo se puso cuesta arriba... Como comprenderá, yo no pude matarle. ¿Cómo iba a hacerlo si cometí esa locura del robo, dejé que me echaran del trabajo, que me humillaran públicamente, todo por él...? Ayer estuve en su casa, es cierto, y parecía más ilusionado que nunca con la idea de la boda... Yo también lo estaba porque parecía que todo se estaba arreglando, pero luego..."
Angel Bennett rompió en sollozos, que esta vez sí que me parecieron sinceros. Mi instinto me decía que esta vez la chica no estaba mintiendo, al menos no en lo principal. De todas maneras, no sabía qué pensar. No estaba nada seguro de lo que iba a hacer, ni de si me estaría metiendo en un lío, pero finalmente la abracé y le susurré al oído que la creía y que así se lo haría saber a la policía. Angel me sonrió con su bello rostro mojado por las lágrimas y me dio las gracias con un hilo de voz mientras yo salía de la habitación. Antes de cerrar la puerta, me volví en el umbral:
"Le he mentido; es usted preciosa... incluso cuando llora. Todo saldrá bien..." ¿Lo creía realmente? Ni aun lo se...

12 enero 2006

LA GATA DE MIAH MORSOTE (10)

No dejaría de conciliar el sueño aunque hubiera visto destripadas a todas las busconas de White Chapel juntas, así que aquella noche dormí como un bendito. A la mañana siguiente mandé a Joe "Tea" Punnialo, un ladronzuelo de poca monta que se ganaba su dinero honrado haciendo trabajitos para mí, a que siguiera a Angel y la llevara a dar un paseo en coche hasta la habitación 113 del Hotel Imperator, donde la esperaría un detective duro, malhumorado e impertinente con ganas de hacerle algunas preguntas. Por supuesto, sin que su hermana supiera nada del asunto, ya que no estaba dispuesto a aguantar sus sermones. "... Y nada de tocarla, Joe", le dije. "No mientras no esté acusada oficialmente." De momento, seguía siendo una señorita y la trataríamos como tal.
Una hora más tarde, Angel Bennett lloraba en silencio manoseando un pañuelo que apestaba a lilas silvestres y mirando al suelo. Yo no era capaz de sacarle de los labios nada distinto a que ni conocía a Melvin Blacklake ni sabía coger una pistola. Bla bla bla...
Están las mujeres a las que gritas por servirte la cena fría y se echan a temblar, y también las que te vuelcan el plato sobre la cabeza. Angel era una de esas chicas a las que desearías proteger, aunque sea de tí mismo, pero también era peligrosa como una mantis enamorada. Había agujereado a aquel pobre diablo por jugar con ella al juego equivocado, y era capaz de negarlo con la misma sangre fría con que le disparó; indudablemente era mi tipo, porque tanto ella como yo carecíamos de escrúpulos.
-"Claro, claro, preciosa... ¿Así que no conocías a Melvin?"
-"Ya le he dicho que no"
- "¿No trabajaba contigo? No me mientas, Angel. Se que estaba empleado en Blood&Tears."
- "Está bien, puede que le viera alguna vez... Pero nada más; en mi vida hablé con él, así que no puedo decir que le conociera. No le he mentido..."
- "Eso está bastante mejor. Empezamos a entendernos, preciosa. Ahora, dime la verdad y te ayudaré a salir de este embrollo sin que los de Homicidios te molesten mucho; ¿robaste esos dos mil dólares de tu oficina?"
- "Noooooo", resopló Angel. La muñequita se estaba poniendo insolente; tendría que apretarle un poco.
- "¿No? ¿No te descubrió Melvin Blacklake? ¿No te estaba chantajeando? ¿No recibiste esta carta?" - le mostré por enésima vez el papel arrugado- "¿No te estuviste acostando con él para que no te delatara?"
- "¡Le estoy diciendo que no se de qué me habla!"
- "¿Qué demonios hacías entonces en su casa ayer por la noche?"
Otra vez empezó a llorar. El pañuelo, y las lilas... Estaba perdiendo la poca paciencia que me quedaba. Aquello no tenía ningún sentido. ¿Por qué lo negaba todo, incluso lo que era evidente? Angel Bennett mentía tan bien como disparaba. Me iba a costar bastante sacarle la verdad. Pisé el acelerador.
- "¿Qué es lo que tenía Blacklake que te incriminaba en el robo? Me imagino que te lo llevaste contigo después de liquidarle, ¿no?"
- "¡Le he dicho que no se nada de eso! ¿Es que es usted idiota o qué? ¿Cómo quiere que se lo diga? ¡Déjeme en paz de una vez, maldito cretino!"
La agarré de un brazo, zandeándola bruscamente, y le pegué en la cara con fuerza. Era la segunda vez en esa semana que tenía que abofetear a una mocosa; la primera se había puesto histérica cuando le dije "se acabó".
- "¡Mira, muñeca, me estás haciendo perder el tiempo! En otras circunstancias estaría encantado de juguetear contigo, pero ni es éste el momento, ni tengo las más mínimas ganas de hacerlo, ni me parece que estés muy atractiva gimoteando de ese modo. Así que te lo voy a repetir por última vez antes de avisar a la Policía. ¿Mataste a Melvin Blacklake?"
- "Está bien, está bien..." - Angel dejó de oponer resistencia- "Voy a decirle todo lo que se. Pero sólo lo que se. No intente cargarme con nada que no haya hecho, ¿de acuerdo?"
- "Podías haber empezado por ahí; te habrías ahorrado una buena magulladura. Siento haberme puesto nervioso. Está bien; habla"
- "Bien, yo..."
- "Angel... La verdad"

31 diciembre 2005

LA GATA DE MIAH MORSOTE (9)

El enclenque estaba tendido en el suelo en medio de un charco de sangre; le habían llenado de agujeros y los habían rellenado con plomo. Conté diez tiros a quemarropa con una pistola de calibre corto, disparados sin duda desde muy cerca, ya que su chaqueta estaba chamuscada de pólvora. "El que hizo esto le odiaba de verdad -pensé- "Ya sabía yo que esa morena no era ningún ángel".
Telefoneé a la policía desde allí y conté lo sucedido a mi amigo el teniente Marlowe, de Homicidios; me debía 40 dólares desde que aposté con él que Travis "El Chino" descubriría al soplón que habían infiltrado en su banda y lo liquidaría personalmente, así que me dejó 12 horas para enredar un poco por allí sin que los de la pasma metieran las narices. Me dió su palabra de que los chicos de la prensa no se enterarían hasta entonces y me permitió interrogar a la única sospechosa.
La cosa encajaba, y ese era el problema, que lo hacía como dos piezas de rompecabezas untadas con vaselina: Angel robó ese dinero, Melvin Blacklake la descubrió, consiguió una prueba y estuvo apretándole las clavijas hasta que la chica, harta de pagarle y de verse expuesta a que Melvin cantara cuando se cansara de jugar con ella, le descerrajó diez tiros con mano maestra y una pistola del 32 en ella. Parecía como si alguien se hubiera ocupado de que encontrara un caso sin aristas ni cabos sueltos, un caso cerrado por defunción en apenas 24 horas: un fiambre, un móvil y un único sospechoso. Me habían preparado la escena perfecta; solo me faltaba escuchar los aplausos y que el acomodador me indicara la salida con una palmadita en la espalda. "Alto ahí, amigo; nunca salgo sin haber visto los créditos..."
Me maldije por no haber considerado antes lo que podía ocurrir, ya que esto sucedía a menudo; el que es víctima de un chantaje suele enloquecer y hacer tonterías sin importarle que todo apunte hacia él después de apretar el gatillo.
Helen Bennett no se lo iba a creer: su dulce hermana Angel era una asesina peligrosa y con buena puntería. No tenía ganas de darle la noticia, así que llamé otra vez a Marlowe para que se encargara del trabajo desagradable. Ahora sí que debía hablar con Angel, aunque hubiera prometido a Helen que no lo haría. Tendría que ocultárselo si quería que me dejara entrar de nuevo en su dormitorio.

24 diciembre 2005

UNA CANCIÓN: "STRONGER" (Sugababes). DEDICADA A MI PREENCHECHEE

I'll make it through the rainy days
I'll be the one who stands here longer than the rest
When my landscape changes, re-arranges
I'll be stronger than I've ever been
No more stillness, more sunlight
Everything's gonna be all right

I know that there's gonna be a change
Better find your way out of your fear
If you wanna come with me
Then that's the way it's gotta be

I'm all alone
And finally I'm getting stronger
You'll come to see
Just what I can be
I'm getting stronger

Sometimes I feel so down and out
Like emotion that's been captured in a maze
I had my ups and downs
Trials and tribulations
I overcome it day by day
Feeling good and almost powerful
A new me, that's what I'm looking for

I know that there's gonna be a change
Better find your way out of your fear
If you wanna come with me
Then that's the way it's gotta be

I'm all alone
And finally I'm getting stronger
You'll come to see
Just what I can be
I'm getting stronger

I didn't know what I had to do
I just knew I was alone
People around me but they didn't care
So I searched into my soul
I'm not the type of girl that will let them see her cry
It's not my styleI get by
See I'm gonna do this for me

I'm all alone
And finally I'm getting stronger
You'll come to see
Just what I can be
I'm getting stronger

I'm all alone
And finally I'm getting stronger
You'll come to see
Just what I can be
I'm getting stronger

23 diciembre 2005

EL FILO DE LA NAVAJA

He recibido un correo de un viejo amigo; me ha llenado de emoción la certera descripción que hace de mí y de mi turbulenta vida pasada, así que la reproduzco tal cual: "Siempre fuiste amigo de vivir la vida on the razor's edge, no hay mañanas en tu calendario, solo el presente y un alma sin remordimientos." Tienes razón, querido Beltree, pero los años y el amor de una mujer me han hecho madurar...

21 diciembre 2005

GALERÍA DE GRANDES FRASES

"Un hombre decente no desea matar a un hombre. Pero si tienes que disparar, ¡dispara a matar!" (Henry Fonda en "The tin star")

¡FELIZ NAVIDAD!

El detective Pab Lehte, las hermanas Helen y Angel Bennett, Melvin Blacklake, Rico Bandello, Donovan Raddock, el teniente McVie (Narcóticos) y el resto de la pintoresca galería de personajes de "LA GATA DE MIAH MORSOTE" os desean una muy feliz Navidad, prometiendoos que, a la vuelta de estos días tan entrañables de amor, solidaridad y buenos deseos, estarán de nuevo con vosotros para mostraros la vileza de la condición humana y haceros ver que todos, en mayor o menor medida, somos culpables...