LA GATA DE MIAH MORSOTE (6)
Aquella noche pensé en el caso que había aceptado. Después de un par de Gimlets veía las cosas con una perspectiva diferente, de una manera mucho más nítida, así que me encaminé al bar de mi amigo Rico Bandello, un spaghetti flaco como un palillo y con voz triste que los hacía como nadie... Cada vez que me preparaba uno canturreaba la fórmula del Gimlet perfecto -el suyo- como si fuera un ritual. "Dos tercios de ginebra, un tercio de lima, hielo... Movemos la coctelera... Pero con tristeza, Pab, como si acabaran de romperte el corazón..." Hacía diez años que su mujer se había fugado con un mecánico de Pomona, y Rico seguía preparando los mejores Gimlets del lado este de la ciudad...
En el otro extremo de la barra una relación daba sus últimos coletazos; en dos semanas, esa mirada cálida en los ojos de él se convertiría en franca indiferencia, y no mucho después -quizás en aquella misma barra, pero esta vez con dos copas de más para hacer menos atemorizante la visión del abandono- la chica le suplicaría que no le dejara. Mientras tanto, reían, se besaban...
No sabía si había hecho lo correcto aceptando encargarme del asunto de las hermanas Bennett. Al principio me había parecido un dinero fácil, sin demasiada complicación, pero a medida que la ginebra clarificaba mis ideas, algo empezaba a olerme a chamusquina en todo aquel embrollo de robos, chantaje y, lo que es peor, mujeres. Dos hermanitas que viven solas, indefensas frente a un malvado chantajista que le saca el dinero y algo más a una de ellas mientras la otra intenta defenderla y encaminarla por el buen sendero... Demasiado sencillo... Mi instintó me mandó un primer aviso: iba a tener más dificultades de las que Helen suponía, ya que estaba seguro de que Angel no era ninguna santa, y, además, ocultaba algo que su hermana desconocía.
Dejé un billete bajo mi copa vacía, sonreí al barman sin mucha convicción y me despedí como llevaba haciendo noche tras noche desde aquel fatídico día:
"Volverá, Rico..."

2 Comments:
aunque no escriba comentarios (este es el primero), me gusta la gata de miah morsote... sigue así
Gracias, lector anónimo. Sigue leyendo las trepidantes aventuras de Pab Lehte y consigue con el capítulo 10 tu camiseta de "La gata de Miah Morsote".
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